jueves, 30 de septiembre de 2010

La elección y la ausencia de elección


Un río dejaría de ser fluido, libre si frente a una bifurcación se detuviera a decidir por donde seguir.
Un río es libre, fluido por que no tiene opción, no decide y por que no decide el es fresco y vive en un estado de inocencia.

El hombre a quedado fijado durante miles, tal ves millones de años en ese estado, punto o centro que es la decisión. Ha construido sobre esto educación, sociedad, religión, filosofía, ciencia, etc.
Todo esto retroalimenta y mantiene esta cristalización, perdiendo cada ves con mas anticipación su libertad y fluidez.
Al nacer somos libres y fluidos pero al ir creciendo y al ir entrando en la educación, socialización, etc., no vemos envueltos en un estado o mundo de decisiones las cuales cortan y bloquean sistemáticamente un torrente de energía, energía cósmica.
Es allí cuando comienza el nacimiento del ego, la enfermedad, la guerra etc., todo esto comienza con la primera decisión que tomamos, esta es la puerta a un estado que vamos a mantener hasta el día de nuestra muerte.
Yo no se si alguna ves alguien a intentado estar un día sin decidir nada, o sea no hacer nada, no esforzarse, esto no quiere decir estar tirados en nuestra cama todo el día tampoco quiere decir que hagamos o dejemos de hacer algo, sino no decidir, y este estado de no decisión lo lleva a uno irremediablemente a estar atento, a observar sin querer modificar lo que nos va sucediendo, sea lo que esto fuere.
Si me imagino a un río frenándose a tomar una decisión frente a una bifurcación comienzo a ver una acumulación de agua que va aumentándose en un solo lugar haciéndose cada ves sea mas grande, veo un bloqueo de una corriente natural, veo la fuerza y energía que trae este río truncada por una decisión, veo una obstrucción que tarde o temprano producirá un desborde y quizás destrucción.
Nuestra condición natural es ser libres, fluidos y de echo nacemos en ese estado, cuando comenzamos a decidir perdemos la fluidez y la libertad, hay algunos que proponen que ser fluidos o libres es una decisión, y eso creo es caer otra ves en la trampa o el engaño en el que vivimos durante miles de años.
La libertad como la fluidez no es una elección es la condición natural con la que nacemos.
No se si alguien tomara enserio estas palabras, pero no cuesta nada probar “no elegir”, o mejor dicho estar ausente de elección.

viernes, 10 de septiembre de 2010

El Corazón para recibir “eso”

Sentado observaba “eso”, desde hace días viene en ráfagas por unos instante y luego se va para volver a aparecer nuevamente al rato.
“Veía” “eso” y me daba cuenta que se podía observar cuando el pensamiento no se interponía con ideas, recuerdos, emociones, cosas del pasado. Era muy claro todo esto, en esas ráfagas, tanto cuando venían como cuando se iban, se percibía también al pensamiento, digamos el bagaje, entrando y saliendo.
Seguía observando esto, cuantas veces los momentos de aburrimiento, de “vacío”, etc., son eludidos y rechazados, no nos damos cuenta que quizá esos momento son instantes de contacto directo y real con “eso”, esos momentos están libres de todas las sensaciones e historia.
Al seguir en este estado alerta comienzo a “ver” que tal ves, deba existir en uno otro tipo de mente, mejor dicho que para vivir “eso” uno tenga que tener corazón, un corazón que pueda acoger “lo otro”, no quiero llamarlo verdad, realidad, libertad, solo lo llamo “eso”.
“Veo” que para recibir y observar “eso” uno tiene que tener un corazón particular, de otra forma uno nunca puede conocer y recibir “eso”.

lunes, 6 de septiembre de 2010

"Eso lo otro"


"Lo otro" se hizo presente desde el comienzo del día, "eso" se podia ver y sentir en todas las cosas, lo que estaba muy cerca y hasla en las profundidades del paisaje, de todas las cosas.
A veces es muy fuerte, algunos días, tan intenso que no importa nada de lo demás, las cosas se pueden ver impreganadas con "lo otro", no existen problemas,
el pensamiento puede estar o no, por que el pensamiento, cuando "eso" esta presente es algo mas que existe, es como si estuviéramos observando un árbol o sintiendo la brisa o el atardecer.
Es tan intenso lo otro que nada puede tapar su presencia, su fuerza y vitalidad,
no se porque "eso" ahora se retira.

La preción de lo real

La vida de los hombres se llena de pretensiones,
Pretensiones desde el comienzo del día
Pretensiones de una semana, el mes, año y hasta de toda la vida.
Pretendemos de todo, pero si un día nos rosa lo real, el estado “vivo”,
el mundo en el que creemos vivir se cae y se hace evidente un vacío, una falta de sentido y con el cae un estado de tristeza.
Esos momentos ”oscuros” son los mas recomendables para estar en contacto directo con la vida “tal cual es”, sin todas esas ilusiones, aderezos y mascaras tratando de mostrarla de otra manera.
Lo que nos produce estar en contacto directo con esta fuerza es devastadora, es una presión que ejerce sobre nosotros lo real y es allí que al ser presionados por esta nos asaltan todo tipo de estados anímicos que quizás no son agradables.
Digo, que esto es un instante que tenemos que aprovechar para “ver” la vida
“tal cual es”, es nuestro momento de verdad.