martes, 19 de mayo de 2009

Dime que ya llegas

¡Ah!, que soledad
que desolado este páramo
como sufro en estos instantes
que lejos estas
¿por que no llegas y te quedas conmigo?
¿por que sigues tan lejos de aquí, de mi corazón y de ellos?
¡Ah! ¿por que no llegas y te quedas con nosotros por siempre?.
Donde buscarte, como encontrarte
siento tu distancia como una inmensidad imposible de recorrer.
Desde aquí carezco de medios y caminos que tomar para seguir
tu silencio ensordecedor enloquece
cualquier cosa que haga es un tener que hace algo, si no la muerte llegaría mas rápido y en escasos momentos.
De solo pensar que puede ser posible que pase eternidades lejos de ti, hace que caiga en la infelicidad y el desasosiego
¡Oh!, apresurate por que no se cuanto mas pueda sostenerme en pie.
Que soledad
que páramo tan desolado
como sufro en este momento
dime que ya llegas

La acción mínima (parte 1)

Aquí estoy moviendo me, allí estas mirándolos
creía ser yo, creías ser tu
pensábamos que eramos poseedores de nosotros mismos, que eramos de nuestra propiedad.
Cuando nos movemos, pensamos o miramos repetimos;
"yo soy el que me muevo, el que pienso , el que miro",
si bien en parte es así, en una medida inconmensurable no lo es.
En esta ultima dimensión somos respuestas, acción, expresión.
¿Que es entonces la individualidad?
La inmensidad nos muestra los lugares donde uno tiene que pisar nos muestra las acciones a tomar, nos da una característica particular por decirlo de alguna manera, una expresión particular y lo único que tiene que hacer uno es asentir a este movimiento, desempeñar el papel, realizar esa tarea.
Un árbol realiza esta labor, un animal cumple su rol, el río se desenvuelve como debe, el aire responde a la pulsión que lo hace moverse.
¿Ocurre esto en el humano?
La individualidad se convierte en una acción, "acción mínima" pero fundamental.
frente a algo que no tiene medida, que no se puede manejar ni controlar uno debe realizar esta "acción mínima", sin esta, uno se vuelve como un tren que se sale de las vías e intenta ir por agua, tierra o piedras.
¡¡Ojo!!, el tren es el cuerpo, la mente, una energía particular,
las vías las dispone, construye y dirige aquello que no podemos contener, lo sin nombre, lo inconmensurable, y no uno por una actividad arbitraria.
Ser el vehículo,
ser la expresión
ser expresado
La acción mínima se vuelve mínima frente aquello que es inabordable, que desborda cualquier tipo forma, ya sea minúscula o colosal. Pero esta mínima acción se debe llevar acabo, si no, nos hemos alejado, aislado y disociado de algo que nos hace fluidos, limpios y principalmente que nos da la vitalidad.

lunes, 11 de mayo de 2009

El Mago (y la palabra)

La palabra. Lo hablado es el broche de oro. El toque final que consuma la gran obra, es ese prodigio que concreta el gran truco de lo que antes era invisible, latente y que ahora toma forma y se convierte en concreto.
Este tipo de palabras no son utilizadas en cualquier momento, ni dichas de cualquier forma, detrás de ellas existe voluntad intento con un peculiar estado de ausencia de compasión, de indiferencia o falta de importancia con respecto al mundo que se esta percibiendo.
Todas estas fuerzas se simplifica con la palabra energía, energía sin denominación que en un acto simple, y como si uno fuera un Mago pronunciando un sortilegio, lanza al viento ciertas palabras que toman y dan forma concreta a esa "energía", entonces frente a sus ojos y a los ojos de los demás aparece lo que antes no existía.
Este Mago esta latente en todos, descubramos, recordemos o demos le el "espacio" para que este sea y luego lancemos el sortilegio al viento para encarar la jornada definitiva del Mago.
El mago nunca eligió las palabras aunque en apariencia si
El mago no controlo las fuerzas aunque en apariencia lo hizo
El mago solo intento ponerse en el camino de la energía y ella lo junto desde el, aunque en apariencia el mago la sujetó a ella.
El Mago no hace su voluntad sino que sigue las indicaciones de una "voluntad" que va mas allá de el.

lunes, 4 de mayo de 2009

La agitación detras del movimiento

Un árbol que se agita
se mueven su hojas y sus ramas
el viento circula se mueve entre ellas
junto a ellas
El viento no mueve ni ramas
ni hojas
el árbol no se agita por el viento
en la periferia de árbol se ven fibras agitándose
fibras con luminosidad
brillantes
la agitación de esas fibras da la sensación
que el árbol
el viento
sus ramas y hojas son un solo movimiento
que a su ves estremecen las fibras
y se agitan de manera reciproca
Luego algo cambia
es energía vibrante
un movimiento que no se ve a simple vista
ni se sabe de donde proviene
Desaparece la causa y la consecuencia
solo es movimiento
ritmo

Quizás existe algo sin elección
algo que nos mueve mientras creemos ser los hacedores.